ECONOMIA

Regulación de la IA: Trump y Pekín rechazan frenar la carrera

Los gobiernos de EE UU y China se desmarcan de los propios desarrolladores, que piden ir más despacio, y la cita Trump-Xi en Washington queda a una semana

15 de septiembre de 2026 4 min de lectura 2 fuentes #inteligencia artificial#regulacion#eeuu#china

Foto: Rsparks3 · CC0 · via Wikimedia Commons

Expansión informa de que Donald Trump y el Gobierno chino rechazan poner límites al desarrollo de la inteligencia artificial, justo cuando los jefes de Anthropic, OpenAI y xAI piden lo contrario. Para quien tiene dinero invertido, lo relevante no es el debate moral: es que el riesgo regulatorio del sector acaba de quedar aplazado en las dos mayores economías, y a la vez politizado en EE UU.

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Qué ha pasado

Según la información publicada por Expansión el 15 de septiembre de 2026, los gobiernos de Estados Unidos y China han rechazado frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, pese a que varios de los principales desarrolladores privados piden justo lo contrario.

El detonante fue el llamamiento de Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic —la empresa del modelo Claude—, a desarrollar la IA a un ritmo más lento por razones de seguridad. Expansión señala que ese llamamiento fue respaldado por competidores directos: Sam Altman, de OpenAI (ChatGPT), y Elon Musk, de xAI (Grok).

Trump respondió en sentido contrario. Durante una visita oficial a Irlanda declaró, según recoge Expansión: "Estamos liderando ante China en IA. Somos el país más sofisticado del mundo. Y, francamente, quiero mantenerlo de esa manera porque quien gane con la IA, gana". En su red social Truth escribió que "el único guardarraíl que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente". Un guardarraíl, en este contexto, es cualquier límite técnico o legal que obligue a una empresa a no lanzar un modelo hasta comprobar que es seguro.

Pekín se ha situado en la misma línea, aunque por otro camino: según Expansión, tachó las advertencias del sector privado de "alarmistas" y las describió como una táctica de "Guerra Fría" para frenar sus avances tecnológicos. Trump y Xi Jinping tienen previsto verse en persona en Washington dentro de una semana, y el asunto puede entrar en esa conversación.

Por qué ha pasado

Hay un argumento económico explícito. Expansión apunta que en el entorno de Trump preocupa que un frenazo regulatorio afecte a la inversión en centros de datos, que son la infraestructura física donde se entrenan y se ejecutan los modelos de IA, y que pesan en la actividad de varios estados republicanos. El propio Trump habló de una "conspiración enfermiza" contra la IA y los centros de datos.

Enfrente, el asunto está entrando en la política electoral estadounidense. Barack Obama, según la misma fuente, pidió en un acto de recaudación de fondos en Nueva York que el Partido Demócrata convierta la regulación de la IA en un eje de campaña, tanto para las elecciones de medio mandato de noviembre como para las presidenciales de 2028. Bernie Sanders ha presentado propuestas legislativas para prohibir el desarrollo de una superinteligencia artificial.

Cinco Días publica una columna de opinión cuyo titular apunta a otro efecto posible: frenar la carrera de la IA "puede dar ventaja a los actores de segunda fila", y una mayor supervisión podría desplazar recursos desde el entrenamiento de modelos hacia la inferencia —es decir, desde construir el modelo hacia hacerlo funcionar para el usuario final—. De esa pieza solo tenemos el titular, así que no hay más detalle ni cifras que respalden ese razonamiento.

Qué significa si tienes dinero invertido

Esto no es una noticia de resultados ni de tipos de interés. Es una noticia de riesgo regulatorio, que es la probabilidad de que un cambio de normas altere el negocio de una empresa. Mucha de la inversión ligada a la IA —semiconductores, energía, construcción de centros de datos, software— descuenta implícitamente un marco donde nadie obliga a parar.

Lo que dicen las fuentes es que, hoy, ni Washington ni Pekín quieren poner ese freno. Lo que también dicen es que en EE UU el asunto se está convirtiendo en materia de campaña, con dos citas electorales concretas: noviembre y 2028. En términos históricos, cuando un sector pasa a ser tema electoral, el riesgo regulatorio deja de ser una cuestión técnica y pasa a depender de resultados en las urnas. Eso no dice nada sobre la dirección de ninguna cotización, y el material tampoco la menciona.

Qué no se sabe

No hay ninguna cifra en el material: ni inversión comprometida en centros de datos, ni impacto estimado de una eventual regulación, ni datos de mercado. Tampoco se conoce el contenido de las propuestas de Sanders más allá de su objetivo declarado, ni si llegarán a votarse.

Se desconoce si la IA entrará en la reunión Trump-Xi en Washington ni qué podría salir de ella. Y la afirmación sobre la probabilidad de que la IA "acabe con los humanos antes del fin de esta década" aparece en Expansión atribuida a advertencias de desarrolladores, sin que se concrete quién la cuantifica ni con qué método. No la tomes como un dato.

De dónde sale esto

  1. Trump y Xi rechazan frenar su carrera por liderar la IAexpansion-economia
  2. Frenar la carrera de la IA puede dar ventaja a los actores de segunda filacincodias

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