ECONOMIA

Centros de datos y gas natural en Gran Bretaña por la saturación de red

Los retrasos en la conexión a la red fuerzan el uso de combustibles fósiles.

7 de noviembre de 2026 6 min de lectura 2 fuentes #energia#gas natural#centros de datos#reino unido

Foto: Ermell · CC BY-SA 4.0 · via Wikimedia Commons

Gran Bretaña registrará un incremento en el consumo de gas natural debido a la demanda energética de los centros de datos. Los promotores de estas instalaciones están invirtiendo en generación propia con combustibles fósiles ante la imposibilidad de conectarse a tiempo a la red eléctrica general. Esta situación evidencia los límites físicos de la infraestructura frente a la expansión digital.

Gratis, en esta webCalcula cuántas acciones caben en tu riesgo

Gran Bretaña se enfrenta a un repunte en el uso de gas natural provocado directamente por el desarrollo de infraestructuras tecnológicas. Los retrasos para conectar los nuevos centros de datos a la red de distribución eléctrica nacional están obligando a las empresas promotoras a buscar alternativas de suministro inmediato. Para no detener sus planes de expansión, estas compañías han comenzado a invertir de forma directa en la generación de energía mediante combustibles fósiles en sus propias instalaciones.

El origen del colapso en la red de transporte

La construcción de centros de datos ha crecido a un ritmo muy superior al de las inversiones en las redes de transporte eléctrico, que son las líneas de alta tensión que llevan la energía desde las plantas de producción hasta los puntos de consumo regional. Históricamente, las redes eléctricas se diseñaron bajo un modelo centralizado, donde unas pocas centrales de gran tamaño (carbón, nucleares o de gas) distribuían la electricidad de manera predecible hacia los núcleos urbanos e industriales.

La transición hacia fuentes renovables y la aparición de grandes consumidores concentrados, como los complejos de servidores para el almacenamiento de información y el procesamiento de algoritmos, han alterado por completo este esquema. Un centro de datos moderno puede requerir una potencia equivalente a la de una ciudad mediana. Cuando varios promotores solicitan la conexión en una misma zona geográfica de forma simultánea, la red existente se satura de inmediato.

En el caso británico, la acumulación de solicitudes de acceso ha generado una lista de espera que, en las regiones con mayor actividad tecnológica, puede demorar la conexión efectiva durante varios años. Este desfase temporal paraliza el despliegue de los servicios digitales, un coste de oportunidad que las empresas tecnológicas no están dispuestas a asumir.

El mecanismo: por qué el gas cubre la falta de infraestructura eléctrica

Para entender por qué un retraso en la red eléctrica se traduce en una mayor quema de gas natural, es necesario analizar cómo funciona el proceso de suministro a gran escala. Cuando un promotor diseña un centro de datos, necesita garantizar un flujo constante e ininterrumpido de electricidad para evitar la caída de los servidores, lo que interrumpiría servicios de internet y computación en la nube en todo el mundo.

Si la red pública no puede garantizar la conexión a corto plazo, el promotor tiene dos opciones: posponer el proyecto o generar su propia energía sobre el terreno. Dado que las energías renovables como la solar o la eólica son intermitentes (solo producen cuando hay sol o viento) y que las tecnologías de almacenamiento en baterías a gran escala aún no son viables para cubrir de manera continua consumos de cientos de megavatios —unidad de potencia que equivale a un millón de vatios—, el gas natural surge como la única alternativa de respaldo rápida de desplegar.

La instalación de turbinas de gas o de motores de combustión interna dentro de las parcelas de los centros de datos permite a los operadores generar electricidad de manera independiente. El gas natural se transporta con relativa facilidad mediante la red de gasoductos existente, cuya capacidad de transporte no sufre el mismo grado de congestión que la red eléctrica en los puntos críticos de consumo de datos. De este modo, las empresas tecnológicas esquivan el cuello de botella de la red eléctrica pagando el peaje de recurrir a fuentes emisoras de carbono.

Datos clave sobre la situación energética

La realidad actual de la infraestructura energética en Reino Unido se resume en los siguientes puntos fundamentales:

  • El consumo de gas natural en Gran Bretaña se encamina a un incremento significativo debido exclusivamente a las necesidades de abastecimiento de los centros de datos.
  • Los promotores de infraestructuras digitales están destinando capital de inversión a la adquisición y despliegue de sistemas de generación de energía basados en combustibles fósiles.
  • Los retrasos administrativos y técnicos para obtener el punto de conexión a la red eléctrica nacional actúan como el principal desencadenante de esta tendencia de autoconsumo fósil.

Qué significa para el inversor particular

Para un inversor que gestiona su propia cartera, esta situación ofrece lecturas importantes en varios sectores clave:

En primer lugar, las empresas del sector de servicios públicos o 'utilities' —las compañías encargadas de la generación y distribución de electricidad— se encuentran ante un escenario complejo. Por un lado, tienen asegurada una demanda creciente y masiva de su servicio a largo plazo; por otro, se enfrentan a la exigencia regulatoria de realizar inversiones multimillonarias para actualizar y ampliar sus redes, un proceso que requiere mucho capital y cuyos retornos financieros están regulados y limitados por las autoridades del Estado.

En segundo lugar, el sector del gas natural experimenta un soporte de demanda que no estaba previsto en las proyecciones más optimistas de la transición energética. La teoría de que el consumo de gas disminuiría de forma lineal a medida que se instalaban más plantas solares y eólicas choca con la realidad física de la infraestructura de red. Esto implica que las empresas dedicadas al transporte, almacenamiento y comercialización de gas natural podrían mantener volúmenes de negocio estables durante más tiempo del estimado previamente.

Por último, los gigantes tecnológicos que cotizan en bolsa y que dependen del crecimiento de la inteligencia artificial podrían ver penalizadas sus métricas de sostenibilidad. El uso directo de combustibles fósiles para alimentar sus servidores entra en contradicción con sus objetivos declarados de neutralidad de carbono. Esto puede afectar a su valoración en fondos de inversión que aplican criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés).

Escenarios posibles para el mercado de la energía

El desarrollo de este conflicto entre la demanda tecnológica y la capacidad física de la red puede evolucionar de tres formas distintas a medio plazo:

  • Escenario de reforma acelerada de la red: El regulador eléctrico británico y el operador del sistema modifican las normas de acceso, eliminando de la lista de espera a aquellos proyectos que no están listos para construirse de inmediato. Esto liberaría capacidad de red con rapidez y reduciría la necesidad de recurrir a la generación con gas de manera temporal.
  • Escenario de cronificación del gas: Las dificultades técnicas y geográficas para tender nuevas líneas de alta tensión se prolongan en el tiempo. Como consecuencia, el uso de generación local con gas en los centros de datos pasa de ser una solución temporal de emergencia a convertirse en una infraestructura permanente, consolidando el consumo de este combustible fósil durante la próxima década.
  • Escenario de freno al desarrollo tecnológico: Ante la presión social por el aumento de las emisiones de carbono y las restricciones ambientales para instalar nuevas turbinas de gas urbanas, las autoridades deniegan las licencias para generar electricidad con combustibles fósiles en los centros de datos. Esto ralentizaría la apertura de nuevas instalaciones de servidores en el país, forzando a los gigantes tecnológicos a trasladar sus inversiones a regiones con redes eléctricas más desahogadas o con normativas más flexibles.

Lo que falta por saber

Durante los próximos meses, la clave del mercado residirá en observar si los cambios regulatorios propuestos por el operador de la red británica para agilizar las conexiones logran acortar los plazos de espera reales para los desarrolladores. Asimismo, queda por determinar el volumen exacto de capacidad de generación de gas que se instalará de forma privada en el territorio y si las administraciones locales impondrán restricciones ambientales estrictas que limiten estas licencias de autoconsumo fósil.

De dónde sale esto

  1. AI Data centres face growing backlashfrance24-en
  2. Britain’s gas use set to surge due to data centresft-energia

Antes de irte, gratis

Calcula cuántas acciones caben en tu riesgo

Capital, riesgo por operación, entrada y stop: te dice cuánto comprar y cuánto pierdes si salta. Gratis y sin registro.

Hacer la cuenta